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Tarta de queso y fresas sin horno
Postre Fusión

Tarta de queso y fresas sin horno

⏱ 0 min ★ 0.0 Fácil

Sobre esta receta

Mirá, esta tarta de queso y fresas sin horno es el postre más fresco que podés hacer ahora. La textura es una maravilla, suavecita, y el sabor le encanta a grandes y chicos. Lo mejor es que no necesitás horno, así que es bien fácil de preparar.

0

minutos

4

porciones

Fácil

dificultad

Ingredientes

4personas
  • 60 mlagua fría(para hidratar la gelatina)
  • 100 gazúcar
  • 400 mlcrema de leche
  • 280 gfresa frescas o congeladas(picadas)
  • 150 galletas de vainilla
  • 10 ggelatina neutra en polvo
  • 70 gmantequilla
  • 400 gqueso crema

Instrucciones

Modo Cocina
  • Para comenzar, prepara la base de galleta. Coloca las galletas de vainilla dentro de una bolsa hermética y aplástalas con un rodillo hasta que queden finamente trituradas; o si prefieres, puedes usar un procesador de alimentos para hacerlo más rápido.
  • Derrite la mantequilla y viértela sobre las galletas pulverizadas, mezcla bien hasta obtener una masa uniforme.
  • Vierte esta mezcla en un molde desmontable de unos 18 cm de diámetro o utiliza un aro forrado con papel film. Coloca un disco de papel manteca o vegetal en la base para facilitar el desmolde y presiona con firmeza usando el dorso de una cuchara, los nudillos o un prensador de repostería, y lleva la base a la nevera para que se endurezca.
  • Para preparar la crema de fresa, hidrata la gelatina neutra en polvo. Para hacerlo, vierte agua sobre la gelatina y remueve suavemente; deja reposar unos diez minutos hasta que se hinche y esté lista para usar.
    10:00 min
  • Coloca las fresas picadas (pueden ser congeladas o frescas) en una olla pequeña junto con el azúcar. Si usas fresas frescas, añade un poco de agua para evitar que se quemen. Cocina a fuego medio para que las frutas se deshagan y liberen su jugo hasta formar poco a poco una compota.
  • Incorpora el queso crema y la crema de leche. Remueve bien y mantén la mezcla en el fuego solo hasta que se derrita el queso crema, evitando que hierva. Retira inmediatamente cuando los ingredientes se hayan integrado en una crema homogénea.
  • Añade la gelatina hidratada y mezcla bien; notarás que se disuelve rápidamente con el calor residual. Luego, deja reposar hasta que la preparación baje a temperatura ambiente.
  • Vierte la crema sobre la base de galleta ya fría y lleva el molde nuevamente a la nevera. Deja reposar al menos tres horas, aunque lo ideal es toda la noche para que la tarta adquiera firmeza y se asienten los sabores.
  • Al día siguiente, desmolda con cuidado y decora a tu gusto. Puedes cubrirla con crema chantilly, una crema ligera de queso crema con azúcar glas y mantequilla, mermelada de fresa o fresas frescas cortadas en mitades. ¡A disfrutar!
0 de 9 pasos completados

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