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Tarta de queso con leche condensada sin horno
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Tarta de queso con leche condensada sin horno

⏱ 0 min ★ 0.0 Fácil

Sobre esta receta

Mirá, esta tarta de queso con leche condensada sin horno es de esas recetas que salen siempre bien. La verdad que es súper fácil de hacer, queda bien cremosa y suavecita. En mi casa la preparo rapidito y siempre la disfrutamos. Lo lindo es que no necesita horno, así que no hay complicación.

0

minutos

4

porciones

Fácil

dificultad

Ingredientes

4personas
  • 30 mlagua(para hidratar la gelatina)
  • 200 gcrema de leche
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • 150 ggalletas
  • 5 ggelatina neutra en polvo
  • 100 mlleche condensada
  • 70 gmantequilla(derretida)
  • 200 gqueso crema o queso mascarpone

Instrucciones

Modo Cocina
  • Empieza preparando la base de la tarta. Coloca las galletas en un procesador hasta que queden bien trituradas, o si prefieres, mételas en una bolsa con cierre hermético y aplástalas con un rodillo hasta obtener un polvo fino.
  • Pasa las galletas molidas a un bol y añade la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta formar una masa compacta.
  • Viértela en un molde desmontable o en un aro forrado con papel aluminio y un disco de papel manteca en la base y presiona con el dorso de una cuchara o con los nudillos para que quede firme y uniforme. Refrigera mientras preparas la crema de queso.
  • Para la crema de queso y leche condensada, hidrata la gelatina neutra en polvo. Para hacerlo, cúbrela con el agua fría, remueve un poco (no hacen falta utensilios) y deja reposar unos minutos hasta que se hinche y tenga aspecto compacto.
  • Aparte, coloca en una olla pequeña el queso crema, la crema de leche y la leche condensada, que aportará dulzor, sabor y una textura cremosa característica. Enciende el fuego, calienta suavemente y, si prefieres, añade esencia de vainilla para darle un aroma más delicado. Mezcla bien los ingredientes antes de calentar para evitar grumos.
  • Remueve bien, con el calor los insumos se van a ir derritiendo rápidamente y obtendrás una mezcla homogénea. Así, inmediatamente retira del fuego y no dejes que hierva.
  • Añade la gelatina hidratada; el calor residual bastará para disolverla sin perder su poder gelificante.
  • Al ver que se ha derretido por completo, deja que la mezcla repose unos minutos a temperatura ambiente para entibiarla y luego viértela sobre la base de galleta. Refrigera al menos tres horas o idealmente toda la noche para que se asiente bien y se logre un corte perfecto.
  • Al día siguiente, antes de servir, decora con crema chantilly, un hilo de leche condensada o frutas frescas. ¡A disfrutar!
0 de 9 pasos completados

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