Mirá, este sorbete de piña al cava es un postre bien ligero y elegante, ideal para esas ocasiones especiales como la Navidad. Lo mejor es que se hace rapidísimo y no tiene complicación. La piña congelada y el cava le dan un sabor fresco y burbujeante que encanta a todos. ¡Anímate a prepararlo!
Empieza cortando la piña: retira los extremos superior e inferior y, con un cuchillo, quita la cáscara desde la parte superior hasta la inferior en un solo trazo, siguiendo la forma cóncava de la fruta.
Cuando la piña ya no tenga cáscara, córtala en cuatro partes y retira el corazón. Luego, corta la pulpa en cubos para congelarlos. Puedes reservar algunas rodajas y cortarlas en triángulos para utilizarlas como decoración.
Coloca los cubos de piña en una bolsa o recipiente y congélalos por al menos 4 horas.
240:00 min
Cuando la piña esté congelada, colócala en el vaso de la licuadora.
Incorpora la leche condensada.
Finalmente, añade el cava (también conocida como vino espumante).
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una crema homogénea. Rectifica el sabor: si aún le falta dulzor, agrega más leche condensada. Sirve de inmediato para aprovechar la textura del sorbete y decora las copas con los triángulos de piña reservados.
Presenta estas copas de sorbete de cava y piña en la mesa navideña: estarán listas para disfrutar y refrescar la temporada de verano. Cuéntanos en los comentarios tu opinión y comparte una fotografía del resultado final.